Una Leyenda viviente.
Por Ricardo Rojas
Vicioso.
Hoy es un día muy especial, coinciden dos acontecimientos muy
significativos, el Día Internacional del Trabajador, y el cumpleaños del ex Comandante
General de la Armada de República Dominicana, almirante(r) Homero L. Lajara Sola.
Por tal razón, todos los miembros de este humilde medio de
comunicación El Leño Pinto Digital,
le deseamos muchas felicidades, a este incansable, hacendoso, íntegro
dominicano.
Durante una gran parte de la trayectoria militar, naval, de
Lajara sola, caminamos junto a él, cubriendo una gran parte de actividades, en
las diferentes funciones que ocupó especialmente en la Armada. La impresión que
colegí es de un hombre capaz, integro, y
brillante.
Hay una percepción generalizada, de su extraordinaria capacidad y la disponibilidad de implementar
cambios significativos en los lugares donde era designado.
Lajara Sola, significaba un marcado antes y después que hasta aquellos
a los que quizás, no le gustaba su forma tenía que a regañadientes aceptar los
cambios, tan positivos que este hombre dejaba a su paso.
Estudiando el secreto del éxito que le generó, quizás sin él
darse cuenta una gran fama, y respeto,
era muy notorio su esfuerzo de imponer el orden, la disciplina, y el
cumplimiento del deber entre sus subalternos.
Así, como la total
obediencia a los reglamentos militares, leyes, y especialmente la
Constitución como norma innegociable.
Su enérgico carácter, su
proceder dentro de lo correcto, para
muchos era visto de forma positiva, pero sin embargo otros amigos del desorden
evitaban estar cerca de este hombre.
Pero es innegable que su inteligencia, carácter, valor y
capacidad era la varita mágica que le daba éxitos donde otros fracasaban.
Su actitud especial de manejar el mando, “macana” como tipifican a los militares muy
correctos, que se respetan y se hacen respetar, le hizo muy famosos dentro y
fuera de los cuarteles.
Paradójicamente, esa palabra la inmortalizó y la hizo famosa,
el contralmirante Luis Homero Lajara Burgos su padre, en sus intervenciones, ya
que el respeto y la exigencia del mismo para este hombre era la norma.
No había mando difícil, para Lajara Sola, ni situación que no
enfrentara con energía y valentía y eso
era conocido por sus superiores.
El mando en las manos de Lajara Sola estaba garantizado y era
sinónimo de éxitos.
Manejaba el mando con
mucho celo y total control, Nadie le hacía
bajar la guardia que no pusiera en su lugar.
Eso no le gustaba algunas personas que les pasó por la mente
intentar subordinarlo como otros jefes, grave error con el hijo de Lajara
Burgos.
Esto me recuerda una frase de Napoleón Bonaparte, si mal no
recuerdo, que después de innumerables conquistas, expresó: “que no había
aprendido nada, que no supiera antes de esas conquistas”.
Lo que deja bien claro que existen hombres como Napoleón,
José Martí y Lajara Sola que ya saben
que tiene que hacer en cada reto que el destino, le coloca en su camino en su
tiempo.
Por eso realmente, no se podía esperar menos del hijo Lajara Burgos, fue lo que le enseñaron,
lo que veía, con lo que creció con
disciplina, el respeto que en estos
tiempos de modernización, exceso de democracia y libertad con mucha pena vemos
que se ha estado perdiendo.
Es una lástima que no podamos clonar hombres con esa forma,
carácter, e inteligencia para que el orden, el respeto y el amor por esta Patria,
no se sigan perdiendo y diluyendo por las aguas de la irresponsabilidad, la
blandenguería, y la permisibilidad.
Hoy en su condición honrosa de retiro todavía la admiración y
el afecto es muy latente y persistente por muchas de las
personas que lo han tratado, amigos, y especialmente sus familiares.
Cuando analizamos su carácter y disposición de trabajo,
necesariamente debemos dar una mirada retrospectiva, y recordar a su padre en
sus funciones militares, y luego como político, donde hasta ahora cuando se
habla de alguien con carácter y se quiere representar esa idea con mayor
claridad se menciona y recuerda a “el contralmirante Luis Homero Lajara Burgos” quien, se destacó por ser un hombre
incuestionable, ya que siempre aportaba pruebas para sus argumentaciones.
Y quiero que sepan, que Lajara Solà es un copia idéntica a su
padre; heredó su fuerza, carácter su inteligencia, valor, el amor por su
institución; pero sobre todo por el país para el que siempre trabajó para defenderlo de las
amenazas, y buscar siempre lo mejor a esta sociedad dominicana.
Sencillamente, hoy esos atributos, dones, y trayectoria de
integridad que durante toda su vida caminó y sembró Homero L Lajara Solà, actualmente sigue dando frutos de admiración,
mención y sentimientos de afectos a su persona por la gente buena y bien intencionada
con las cuales tuvo puntos coincidentes.
A pesar de que quizás, no tenga los oídos en las
instituciones, en las Fuerzas Armadas, no hay un día que un militar de
cualquier rango, o institución, no solo de la Armada, no mencione con
admiración y respeto, algunas de las proezas de la vida militar de Homero L.
Lajara Sola. Exaltando su nombre.
Yo soy testigo de que para muchos Lajara Sola y su padre
Lajara Burgos son ejemplos a seguir, una
gran parte de soldados, marinos, también
aéreos comparten su admiración, y respeto por la forma correcta, el carácter
que caracterizaban y equiparan estos dos
hombres.
Pero esa forma es todavía más popular y digna de mencionar
entre la población civil, ya que contrario a muchos que dicen, que el
dominicano lleva el negro detrás de las orejas, no es así, llevan el guardia
detrás de las orejas; la mayoría de la población anhela el orden y la
disciplina instintivamente, por eso estos hombres son tan admirables, y lo que
son iguales que ellos.
Finalmente, para no abundar mas ya que hablar de Lajara Solà
podría tomarnos paginas, quiero expresar
mi admiración y afecto de siempre, ya que estoy dentro de esa población de
hombres y mujeres que anhelamos vivir dentro de un régimen de total orden, respeto
y obediencia, ya que también vengo de familiares militares, mi padre y mi
abuelo, y esas vivencia de respeto y orden, es como un alimento, sin el
morimos, y mueren las sociedades donde el orden y el respeto se va perdiendo,
ya que entra el desorden y el caos.
El amigo y ex comandante General de la Armada, quien además ocupó
otras posiciones de mando importantes, que en otras entregas publicaciones, ya mencioné,
hoy en su condición honrosa de retiro,
que fue solicitada por el mismo, dicho sea de paso, sigue aportando en escritos
periódicos sobre temas importantes de la República Dominicana, y del mundo.
Sus escritos, no tienen desperdicios, ya que además de su
capacidad militar, es un excelente escritor, con un sentido muy agudo y una
prosa llena de genialidades para expresarse y trasmitir con total claridad sus
ideas.
Pero lo más importante es que a pesar de no estar en servicio
activo, su preocupación por los temas nacionales, militares, sociales y de todo
índole le mueven el interés al igual que siempre y observamos en sus escritos que
hace aportes muy muy importantes que debería ser reglas a seguir, ya que no
tiene un interés particular, si no aportes para tratar mejorar la sociedad
dominicana de forma desinteresada.
En lo particular es para mí motivo de un gran orgullo y
satisfacción, y quizás para muchas personas también, vivir en los tiempos de
titanes, no como Aquiles, pero si como
Homero L. Lajara Sola y haber presenciado los hechos antes que otros lo
escriban.
Le deseamos muchas felicidades, larga vida y salud, junto a su distinguida
familia, para que junto al pueblo dominicano siga nutriéndose de hombres de la
inteligencia, integridad, magnanimidad estructural de Homero L Lajara Sola. buen padre, hijo, amigo y un extraordinario ser humano.

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