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domingo, 3 de diciembre de 2017

Nadie le importa Honduras como no es Venezuela, se hacen los sordos, ciegos y mudos


Foto cortesía RT

Internacionales.

Hondura todavía sufre laceraciones a su democracia  desde el golpe de Estados a Manuel Zelaya

Por Ricardo Rojas Vicioso.

El golpe de Estado perpetrado al presidente Manuel Zelaya todavía, sigue dando consecuencias a la democracia de Honduras.

Los últimos acontecimientos en las elecciones, tras la derrota del oficialismo por la oposición, que mediante un fraude, pretende quedarse en el poder, han dejado ya medios cientos de heridos y más de una docenas de muertos.

Además de una salvaje represión en las calles, para silenciar las protestas, las manifestaciones y decisión del pueblo, obligando al gobierno imponer  toque de queda.

A pesar de la salvaje represión desatada en Honduras, tal parece que la  población, no está por permitir otra imposición constitucional como la que le hicieron con el golpe de Estado, al presidente Manuel Zelaya, siendo la actual situación  consecuencias de ese golpe.

Sin embargo a pesar de lo difícil de la situación tanto los Estados Unidos, como la OEA, y su secretario general Almagro mantiene un silencio cómplice.

Ese silencio no es causa de asombro, ya que el pasado golpe de Estado a Manuel Zelaya, a pesar de que violaba la Constitución y las leyes, finalmente fue autenticado por los Estados Unidos y la misma OEA, dejando al presidente legitimo y constitucional fuera del poder.

Los sucesos en Honduras dejan una triste y vergonzosa situación regional, y el papel de la OEA  convertida en parte, cuando debe ser juez, siempre apoyando interese particulares, en vez de trabajar por la solución de los problemas de los Estados, casi siempre se coloca al servicio de los perversos.

Si los acontecimiento que suceden en Honduras fueran en Venezuela, no solo la OEA, Almagro, y Estados Unidos se estuvieron expresando y rechazando con vehemencia.

Además  con sus características acusaciones gastadas de dictador. También la Unión Europea, especialmente España uno de los mayores críticos,  así como  la ONU, pero como Honduras no es Venezuela se hacen los sordos, ciegos y mudos. Y lo que pasa allí, no es fruto de una dictadura.

La hipocresía internacional y regional se pone de nuevo de manifiesto, y obliga a pensar en un nuevo orden con otros actores menos comprometidos con intereses particulares,  y más comprometidos con las bases de sustentación de la democracia, y el servicio a los mejores interés de los pueblos.

Hay una crisis en el liderazgo de los organismos internacionales, y regionales donde todos están o casi todos comprometidos con las ideas y deseos de los Estados Unidos, sin importar las consecuencias que resulte para la región o una nación en particular, todos les caen encima como perros que obedecen la orden de su amo.

Esperemos que esa situación pueda resolverse por la vía institucional, y que el oficialismo acate su derrota, y el rechazado del pueblo, que al final es quien tiene la última palabra, y buscará por la forma que sea el respeto a su decisión y elección democrática.

Tanto la ONU, y la OEA, así como sus directores, si no sirven para ayudar a los pueblos que dejen de estorbar, ya que la gente se está cansando de tantas injerencias, como si fuera colonias, son países con su  independencia, leyes y constitución que  norman sus acciones.

Estos acontecimientos, y el papel de la OEA y la ONU, me hacen pensar y preguntar para que sirvan, que perdería el mundo si se desintegrarán, o mejor dicho creo que ganaríamos.

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