lunes, 23 de agosto de 2010

Principal reto Ministro FFAA y Jefe PN., es la esterilización militar y policial.

Por :Ricardo Rojas Vicioso














Santo Domingo R.D. Uno de los principales reto que deberán enfrentar tanto el Ministro de las Fuerzas Armadas, teniente general Joaquín V. Pérez Feliz, como el actual Jefe de la Policía Nacional mayor general José Amado Polanco Gómez, es un saneamiento profundo en sus respectivas áreas militares y policiales.

Las denuncias y acusaciones de militares y policías ligados en actividades ilícitas especialmente narcotráfico y delincuencia común abusos de poder utilizando su uniformes, con cuyas acciones no sólo se desprestigian ellos, sino que también su institución, son evidencia de la gravedad de este problema, que por demás constituye una herramienta de fortalecimiento a la creciente industria Criminal en el país.

Con el reclutamiento de miembros del orden público, fiscales y militares por células ligadas a personajes como Figueroa Agosto, Toño Leña y el Gringo fruto de la gran debilidad del sistema de persecución del delito en el país, estamos entregándole la Seguridad Nacional, en bandeja de plata al crimen organizado.

Pero lo más penoso de esto es precisamente el hecho de que para las autoridades, militares, judiciales y policiales, es un tema que no les gusta tratar en público, y que regularmente optan por trata de que cuando uno de sus miembros es detectado en este tipo de actividades, prefieren resolver el asunto sin hacer mucho ruido y que no produzcan un escandálalo y la población no se entere.

Un ejemplo fue la investigación y luego sometimiento de una cantidad de militares y policías supuestamente relacionados con el narcotraficante José David Figueroa Agosto.

Pero hasta este tipo de solución es un incentivo para que otros imiten, ya que cuando no hay un castigo ejemplarizador la falta no se siente, y por lo tanto otros se motivan a también hacerlo mismo por que deja muy buenos beneficios económicos que acumulan sin ningún tipo de problemas.

Mientras me encontraba un día por la avenida España me dijo un individuo que si se le hace una auditoria a muchos miembros de las Fuerzas Armadas una gran cantidad de ellos tiene bienes que no pueden justificar, y esa es lamentablemente la percepción de la gente común del pueblo.

Lo deja bien claro de que en la ciudadanía hay una percepción definida de este tipo de problemas, que aunque las autoridades crean que pueden a veces ocultar a la prensa y con esto al pueblo regularmente estos hechos se filtran, y de forma muy sencilla, ya que regularmente alguien, conoce al o los individuos ligados a actos de corrupción porque lo primero que lo delata, es el exagerado bienestar que exhiben que nos se corresponde con sus ingresos.

Inclusive algunos buscan ir a instituciones como la DNCD y no precisamente para combatir el narcotráfico, sino a tratar de que se le peguen unos kilos o unos dólares de alguno narcotraficante que lo quiera contratar o sobornar.

La debilidad se inicia precisamente en el reclutamiento de este personal humano que al parecer los mecanismo para su depuración, no son muy efectivos por lo que se infiltran gente con malas costumbres y una falta de educación que regularmente, son los que terminan cometiendo faltas que ponen en entredicho las instituciones y su combate al delito.

Si los actuales lideres militares y policías no enfrenta con energía estos problemas , muy pronto estaremos enfrentándonos a fuertes y peligrosos carteles nacionales y otros internacionales, con ramificaciones en la Republica Dominicana, que se aprovecharán de las contradicciones de la Justicia Dominicana y principalmente de un Código Procesal Penal, garantista que es el principal aliado de los delincuentes y sus abogados para establecer un régimen de impunidad, donde cualquier puede violar las leyes, sin que le caiga el peso de la Justicia cuyo peso ha sido convertido en peso pluma.

Estamos jugando con una pelota muy caliente y que se nos puede pegar en la misma cara, por que casi ninguna autoridad quiere admitir sus faltas, pero tampoco las debilidades institucionales y esto constituye otra forma de incentivo ya que los individuos se sienten protegido por dichas debilidades convirtiéndose lamentablemente, en líderes y en prototipo a seguir o imitar, principalmente cuando pueden cometer sus fechorías, burlarse de las autoridades y salir victoriosos.

Ahora hay un ingrediente muy peligros y es que ese mismo régimen de garantías implementado olímpicamente por el Código Procesal Penal, está debilitando la autoridad de las instituciones militares y policiales, ya que le quita atribución, para sancionar por más de dos días a un miembro, lo que se hace desde que las instituciones militares se formaron hace más de 160 años.

Si los líderes militares y policiales, no tienen la capacidad y autoridad para someter a la obediencia a sus subalternos, implementado regimenes disciplinarios que incluya penalizaciones monetarias o el encierro muy normal para guardias y policías, entonces de que forma se puede establecer el respeto a la autoridad, característico en el sector militar y policial, el que no existe en el sector civil.

La base de sustentación de la integración institucional, militar y policial, por lo que han permanecido por tantos años ,se sustenta precisamente en el respeto a las autoridades, en sus respectivos rangos, lo que no entienden los que no saben, ni conocen de las áreas militares, y policiales, por lo que si se le quita la autoridad a los jefes, se destruirán paulatinamente las instituciones militares y policiales que es el sueño de los delincuentes para hacer lo que les vengan en ganas, ya que la ausencia de autoridades de persecución del crimen, les permitirá delinquir sin ningún tipo de temor.

Pienso que el exceso de libertad es más peligroso y está trayendo más mal que bien, a nuestro país, lo que está siendo muy bien evidenciado con la participación masiva de guardias, policías fiscales y otros grupos que se han unido a los grupos e individuos enemigos de la sociedad a los cuales deberían combatir, traicionando, no solo su moral, ética, uniforme e institución, sino a la nación dominicana, pero lo peor poniendo con su comportamiento en peligro la Seguridad Nacional.

Pero la Justicia Dominicana con sus debilidades y contradicciones, y con la fiebre de este Código Procesal Penal que dicho sea de paso, no estábamos preparados para poner en funcionamiento y una serie de garantías para los ciudadanos modelos, que pudieran caer por error en algún tipo de injusticias, no para delincuentes y traidores profesionales muchos de los cuales tiene un largo prontuarios de indelicadezas.

Conocí casos de personas incluyendo militares de rango tan altos como coronel que desde que eran primeros teniente estaban realizando actos de indelicadezas, cuando me enteré me pregunte -¿cómo una persona puede mantenerse en una institución por tanto tiempo actuando de esa manera?, por más de 20 años, sin que nadie lo pueda detectar y sancionar de forma ejemplar.

Pero lo peor es ¿cuantos más?- como este estarán en la actualidad realizando las mismas indelicadezas, sin que nadie lo puede detectar y acumulando riquezas, sin poder justificarla, sin que tampoco ningún organismo lo pueda fiscalizar, lo que se convierte con el tiempo en una acumulación de mucho poder e influencia por que en este país, el que tiene dinero es respetado sin importar que sea un delincuentazo.

Mientras que los oficiales que cumplen con su deber, respetan y cumplen con los reglamentos militares, morales y éticos muchas veces son humillados por eso individuos por que sencillamente son enemigos de la gente honestas, por el temor de que puedan darse cuenta de sus in conductas y ser desenmascarados.

Lo más grande del caso es que muchos jefes a veces se rodean de gente con este perfil , sin darse cuenta por que ha desarrollado una habilidad para envolver a los jefe a los cuales le demuestran una eficiencia , logrando muchas veces permanecer en posiciones importantes por mucho tiempo.

Hoy más que nunca sea incrementado el trafico y consumo de drogas, la corrupción, pero también el tráfico de influencia, situación, dejada al descubierto por el caso de Figueroa Agosto dónde se evidenció como estos individuos y grupos se beneficiaban de las debilidades del Estado Dominicano y sus principales instituciones policiales, judiciales y militares, realizando compras de apartamentos, carros, todo tipo de propiedades, y hasta la expedición de cédulas de identidad, carnet de identificación del Departamento Nacional de Investigación (DNI) y lo mejor una protección con información desde la mismas entrañas de la DNCD por gentes que después que cambian al director se voltearon para proteger su posición militar.

Por todo lo antes dicho el señor Ministro de las Fuerzas Armadas, Teniente General Joaquín V. Pérez Feliz, y el jefe de la Policía Nacional, José Amado Polanco Gómez, tiene una gran responsabilidad de salvar a la sociedad del crimen organizado, el narcotráfico, y todo amenaza que se cierne sobre la República Dominicana y eso incluye a los policías, guardias, marinos, aéreos, fiscales corruptos que son los caballos de Troya.

Finalmente quiero desearle mucho éxito para ambos líderes militar y policial, y decirles que la ciudadanía, y el país espera lo mejor de ustedes por lo que deben poner su corazón en sus importantes posiciones, pero sobre todo cuidarse de los militares, y policías traidores y corruptos que son la principal amenaza para sus respectivas gestiones, la salud del país, y para la Seguridad Nacional que están obligados constitucionalmente a defender y preservar.

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