




Gracias a las debilidades del Sistema Judicial y las autoridades policiales.
Por Ricardo Rojas Vicioso.
Santo Domingo R.D. La industria criminal crece indetenible en la República Dominicana, donde los casos de violaciones a las leyes se presentan con una frecuenta increíble.
Ya los ciudadanos, no se asombran, cuando pasa algo porque una noticia, tumba la otra de escándalo en escándalo.
Pero lo más penosos es la impresión de la población de que a pesar de la gravedad de los casos, como el de los contrabando de Santiago, no pasará nada y eso actores volverán a las calles y seguirán disfrutando del fruto de sus acciones impunemente.
La gente no cree en el sistema judicial, ya que cuando alguien de poder o dinero cae preso tiene un dedo en la cárcel y todo el cuerpo en la calle, es cuestión de esperar que las cosas se enfríen, un poco y le ponen un famosos juez interino y como se dice en Béisbol “pa`la calle” como ejemplo el caso de Sobeida Feliz Morel, y el màs reciente el colombiano apresado por los kilos de España del señor Deltiempo y la Torre Atiemar.
Ya los criminales, transgresores de las leyes, junto con sus abogados conocen todas las debilidades que presenta el Código Procesal Penal, a favor de los delincuentes que aparentemente tengo la impresión, de que fue creado para tenerlos en las calles y no en las cárceles.
Además de las debilidades del Código Procesal Delincuencial, se le suma las del sistema Judicial, fiscales y la misma policía, donde estos últimos cuando caen una personas, con mucho dinero, no lo ven nunca como un delincuente, lo ven como un prospero empresario, al que le pueden sacar unos pesos, si lo tratan bien, es un señor ò un don.
Sencillamente, si tienes dinero el sistema judicial se le hace muy difícil llevarle a la cárcel, donde van los hijos de machepa a los que roban gallinas, a las mulas que cargan la drogas en sus estómagos o venden gramitos de drogas, para sobre vivir (y no lo estoy justificando), mientras los que sacan los grandes furgones como el caso de Alturo Deltiempo andan de gancho con el Jefe de la Policía Nacional.
El caso de José Figueroa Agosto y Sobeida Félix, ha removido la sociedad dominicana, donde precisamente operaba en los niveles más altos, comprando costosas propiedades, carros y jeepetas, cosas que no las venden los jodidos.
Y es que el narcotráfico, a quien tiene esclavizados, es a los pobres infelices que se meten en esa vaina, para estar en la moda y quedan jodido trabajando para los ricos que es donde va a para el dinero de ellos que es invertido en mansiones de lujo, vehículo, costosas fiestas y por supuesto la compra de militares, policías y ministerios públicos inescrupulosa que sólo, tiene el signo de dinero en la frente.
Pero también los empresarios que venden esas propiedades, que se hacen los pendejos saben a quien le están, comprando y vendiendo, no hay que ser muy inteligentes, para conocer un narcotraficante.
En este país se ha estado construyendo toda una empresa de edificación de torres, e importación de carros de lujos, cuyo destino va a parar a la gente que fueron pobres y ahora tiene que lucir como ricos, para tratar de ligarse con la alta sociedad, y también olvidarse de todo el trabajo y hambre que pasaron, en sus zonas rurales de donde muchos han salido, así como todos los años que vivieron rechazados, por una sociedad rica excluyente que no quiere saber del pobre.
Hoy esa gente ha acumulado riquezas, fruto de la política, narcotráfico y otras actividades delincuenciales, como el contrabando y son otras, gracias a las fortunas que ha podido obtener y, que la debilidad institucional del país, le ha permitido constituyéndose en una verdadera y peligrosa industria criminal, con la capacidad de comprar a todo el que le pueda garantizar la acumulación de más riquezas que se traduce en un enorme poder.
Esos nuevos pobres ricos tiene que vengarse de la sociedad luciendo costosas jeepetas y comprando casas de lujos y exhibiendo todo aquellos que nunca pudieron, tener en el pasado por lo que es muy fácil detectarlo, si hay la voluntad, pero a veces es mejor extorsiónalos y sacarle unos pesos o recibir alguna casa, apartamento, finca o vehículos de regalo y simplemente hacerse de la vista gorda, o asociarse.
A veces paso por barrios y veo la gran cantidad de Jeepeta y carros de lujos, en las calles y otros en marquesinas de casas muy buenas, hasta de dos niveles que no se corresponde con los niveles económicos sociales de esas comunidades, donde hay muy pocos profesionales, y es más que obvio cómo se han comprado.
Inclusive veo gente, hombres y mujeres en costosos vehículos que en sus rostros todavía reflejan sorprendentemente, la miseria que por años, le alimentó y contrastan con el costoso y lujoso vehículo que conducen. y por què las autoridades no se dan cuenta de estas cosas , o quizas se hacen los que no saben.
Pero lamentablemente algunas autoridades de esos barrios incluyendo los que deben trabajar como auxiliares de la justicia, especialmente la Policía Nacional y la DNCD regularmente son empleados “honoríficos” de estas gentes y eso lo sabe todo la gente, se hacen los pendejos, ¿cobardía, necesidad o simpatía con la gente que consigue dinero rápido y en gran cantidad, no sé.
Mientras los responsables de los grandes crímenes y estafas a la sociedad, se pasean en sus vehículos de lujos la policía, vive apresando infelices que llegan de sus trabajos, para picarlo en los destacamentos y eso lo saben todo el mundo, también, es un gran negocio y así justifican el uniforme, el poder y autoridad que la Patria pone en sus hombros.
Aunque debo señalar que no constituyen la mayoría conozco muchos policías, serios que sé que estas situaciones le molesta también como a ustedes.
Pero, ni Rafael Guillermo Guzmán Fermín, ni tampoco ningún jefe que ha pasado a resuelto todas esas irregularidades, ni creo que lo hará, hasta que coloquen un civil Honorable y de criterio frente ha este cuerpo del desorden, perdón quise decir del “Orden Público” y haga un reingeniería Policial y una verdadera profilaxis.
La persecución del delito en este país, desde hace mucho tiempo se ha convertido en un gran negocio que ha hecho millonario a muchas gente, y los que viene atrás que saben eso, sólo esperan su oportunidad de que le caiga un narcotraficantes, o un delincuentes con un gran problema que le pueda sobornar con uno chelitos, rendidos para clavarlo para su futuro que no, existe en este país.
Recuerdo una historia de un agente de la DNCD que vivía cerca de un técnico de refrigeración un hombre muy trabajador y honesto, al cual le dijo el agente que el ya había conseguido lo de él, refiriéndose a que ha conseguido dinero y es que precisamente muchos, quieren ir a la institución antinarcóticos o la uniformada Nacional a buscarse lo de ellos.
La DNCD y la Policía Nacional están, como la vaca de nena que en vez de dar leche dan pena, no ha llenado su cometido, por ejemplo cuando una Jueza Patriota por supuesto interina, liberó a Sobeida Felix, que todo el país, sabía que escaparía, los jefes Guzmán Fermín y Rosado Mateo en vez de disponer un dispositivo de seguridad y seguimiento estaban exhibiéndose, dándose cámaras en los programas y medios de comunicación que para ellos es más importante.
La ciudadanía, no tiene quien la proteja, ya que a los delincuentes hasta la justicia le presta más atención, dándole privilegios y protegiéndolos, hasta que es condenado por un tribunal, si las pruebas son contundentes e irrebatibles de lo contrario sale de la cárcel sacándole, la lengua a sus victimas impunemente.
Por esto y otras cosas la industria criminal está, creciendo de forma indetenible hasta que aparezcan autoridades con pantalones y no gente exhibiendo cara duras para engañar al Presidente y lograr que los designen, en eso puestos importantes, como la Jefatura de la Policia o la DNCD con la finalidad que resuelvan los problemas, pero lo que resuelven son sus bolsillos, y se hacen ricos millonarios.
Pero lo peor de caso es que traicionan, al Presidente quien le ha confiado, esos cargo y a sus espaldas hacen amistad con la gente que debe combatir, para proteger a la sociedad, y especialmente a los ciudadanos que con su dinero trabajado honradamente con sacrificios pagan sus impuestos con lo cual a su vez se les pagan a los militares y policías.y con esas acciones ademàs ponen en peligro la Seguridad Nacional.
Los fiscales, jueces, policías y militares deshonestos están jugando con candela, tomando dinero y propiedades del narcotráfico, y delincuentes comunes, eso mismo pasó en Colombia y México y lo están, pagando muy caro.
Están advertido después no podrán esconderse y evitar la mano implacable de la venganza de estos grupos de poder del bajo mundo.
Espero que esto le sirva de advertencia, y reflexión, disfruten mientras tengan tiempo. Véanse en el espejo de la delincuencia y narcotráfico criminal desatada en México que a cobrado la vida de cientos de agentes del orden Público, y donde, no se le han salvado ni, políticos, funcionarios, jefe de policías, artistas, ni militares.
Por Ricardo Rojas Vicioso.
Santo Domingo R.D. La industria criminal crece indetenible en la República Dominicana, donde los casos de violaciones a las leyes se presentan con una frecuenta increíble.
Ya los ciudadanos, no se asombran, cuando pasa algo porque una noticia, tumba la otra de escándalo en escándalo.
Pero lo más penosos es la impresión de la población de que a pesar de la gravedad de los casos, como el de los contrabando de Santiago, no pasará nada y eso actores volverán a las calles y seguirán disfrutando del fruto de sus acciones impunemente.
La gente no cree en el sistema judicial, ya que cuando alguien de poder o dinero cae preso tiene un dedo en la cárcel y todo el cuerpo en la calle, es cuestión de esperar que las cosas se enfríen, un poco y le ponen un famosos juez interino y como se dice en Béisbol “pa`la calle” como ejemplo el caso de Sobeida Feliz Morel, y el màs reciente el colombiano apresado por los kilos de España del señor Deltiempo y la Torre Atiemar.
Ya los criminales, transgresores de las leyes, junto con sus abogados conocen todas las debilidades que presenta el Código Procesal Penal, a favor de los delincuentes que aparentemente tengo la impresión, de que fue creado para tenerlos en las calles y no en las cárceles.
Además de las debilidades del Código Procesal Delincuencial, se le suma las del sistema Judicial, fiscales y la misma policía, donde estos últimos cuando caen una personas, con mucho dinero, no lo ven nunca como un delincuente, lo ven como un prospero empresario, al que le pueden sacar unos pesos, si lo tratan bien, es un señor ò un don.
Sencillamente, si tienes dinero el sistema judicial se le hace muy difícil llevarle a la cárcel, donde van los hijos de machepa a los que roban gallinas, a las mulas que cargan la drogas en sus estómagos o venden gramitos de drogas, para sobre vivir (y no lo estoy justificando), mientras los que sacan los grandes furgones como el caso de Alturo Deltiempo andan de gancho con el Jefe de la Policía Nacional.
El caso de José Figueroa Agosto y Sobeida Félix, ha removido la sociedad dominicana, donde precisamente operaba en los niveles más altos, comprando costosas propiedades, carros y jeepetas, cosas que no las venden los jodidos.
Y es que el narcotráfico, a quien tiene esclavizados, es a los pobres infelices que se meten en esa vaina, para estar en la moda y quedan jodido trabajando para los ricos que es donde va a para el dinero de ellos que es invertido en mansiones de lujo, vehículo, costosas fiestas y por supuesto la compra de militares, policías y ministerios públicos inescrupulosa que sólo, tiene el signo de dinero en la frente.
Pero también los empresarios que venden esas propiedades, que se hacen los pendejos saben a quien le están, comprando y vendiendo, no hay que ser muy inteligentes, para conocer un narcotraficante.
En este país se ha estado construyendo toda una empresa de edificación de torres, e importación de carros de lujos, cuyo destino va a parar a la gente que fueron pobres y ahora tiene que lucir como ricos, para tratar de ligarse con la alta sociedad, y también olvidarse de todo el trabajo y hambre que pasaron, en sus zonas rurales de donde muchos han salido, así como todos los años que vivieron rechazados, por una sociedad rica excluyente que no quiere saber del pobre.
Hoy esa gente ha acumulado riquezas, fruto de la política, narcotráfico y otras actividades delincuenciales, como el contrabando y son otras, gracias a las fortunas que ha podido obtener y, que la debilidad institucional del país, le ha permitido constituyéndose en una verdadera y peligrosa industria criminal, con la capacidad de comprar a todo el que le pueda garantizar la acumulación de más riquezas que se traduce en un enorme poder.
Esos nuevos pobres ricos tiene que vengarse de la sociedad luciendo costosas jeepetas y comprando casas de lujos y exhibiendo todo aquellos que nunca pudieron, tener en el pasado por lo que es muy fácil detectarlo, si hay la voluntad, pero a veces es mejor extorsiónalos y sacarle unos pesos o recibir alguna casa, apartamento, finca o vehículos de regalo y simplemente hacerse de la vista gorda, o asociarse.
A veces paso por barrios y veo la gran cantidad de Jeepeta y carros de lujos, en las calles y otros en marquesinas de casas muy buenas, hasta de dos niveles que no se corresponde con los niveles económicos sociales de esas comunidades, donde hay muy pocos profesionales, y es más que obvio cómo se han comprado.
Inclusive veo gente, hombres y mujeres en costosos vehículos que en sus rostros todavía reflejan sorprendentemente, la miseria que por años, le alimentó y contrastan con el costoso y lujoso vehículo que conducen. y por què las autoridades no se dan cuenta de estas cosas , o quizas se hacen los que no saben.
Pero lamentablemente algunas autoridades de esos barrios incluyendo los que deben trabajar como auxiliares de la justicia, especialmente la Policía Nacional y la DNCD regularmente son empleados “honoríficos” de estas gentes y eso lo sabe todo la gente, se hacen los pendejos, ¿cobardía, necesidad o simpatía con la gente que consigue dinero rápido y en gran cantidad, no sé.
Mientras los responsables de los grandes crímenes y estafas a la sociedad, se pasean en sus vehículos de lujos la policía, vive apresando infelices que llegan de sus trabajos, para picarlo en los destacamentos y eso lo saben todo el mundo, también, es un gran negocio y así justifican el uniforme, el poder y autoridad que la Patria pone en sus hombros.
Aunque debo señalar que no constituyen la mayoría conozco muchos policías, serios que sé que estas situaciones le molesta también como a ustedes.
Pero, ni Rafael Guillermo Guzmán Fermín, ni tampoco ningún jefe que ha pasado a resuelto todas esas irregularidades, ni creo que lo hará, hasta que coloquen un civil Honorable y de criterio frente ha este cuerpo del desorden, perdón quise decir del “Orden Público” y haga un reingeniería Policial y una verdadera profilaxis.
La persecución del delito en este país, desde hace mucho tiempo se ha convertido en un gran negocio que ha hecho millonario a muchas gente, y los que viene atrás que saben eso, sólo esperan su oportunidad de que le caiga un narcotraficantes, o un delincuentes con un gran problema que le pueda sobornar con uno chelitos, rendidos para clavarlo para su futuro que no, existe en este país.
Recuerdo una historia de un agente de la DNCD que vivía cerca de un técnico de refrigeración un hombre muy trabajador y honesto, al cual le dijo el agente que el ya había conseguido lo de él, refiriéndose a que ha conseguido dinero y es que precisamente muchos, quieren ir a la institución antinarcóticos o la uniformada Nacional a buscarse lo de ellos.
La DNCD y la Policía Nacional están, como la vaca de nena que en vez de dar leche dan pena, no ha llenado su cometido, por ejemplo cuando una Jueza Patriota por supuesto interina, liberó a Sobeida Felix, que todo el país, sabía que escaparía, los jefes Guzmán Fermín y Rosado Mateo en vez de disponer un dispositivo de seguridad y seguimiento estaban exhibiéndose, dándose cámaras en los programas y medios de comunicación que para ellos es más importante.
La ciudadanía, no tiene quien la proteja, ya que a los delincuentes hasta la justicia le presta más atención, dándole privilegios y protegiéndolos, hasta que es condenado por un tribunal, si las pruebas son contundentes e irrebatibles de lo contrario sale de la cárcel sacándole, la lengua a sus victimas impunemente.
Por esto y otras cosas la industria criminal está, creciendo de forma indetenible hasta que aparezcan autoridades con pantalones y no gente exhibiendo cara duras para engañar al Presidente y lograr que los designen, en eso puestos importantes, como la Jefatura de la Policia o la DNCD con la finalidad que resuelvan los problemas, pero lo que resuelven son sus bolsillos, y se hacen ricos millonarios.
Pero lo peor de caso es que traicionan, al Presidente quien le ha confiado, esos cargo y a sus espaldas hacen amistad con la gente que debe combatir, para proteger a la sociedad, y especialmente a los ciudadanos que con su dinero trabajado honradamente con sacrificios pagan sus impuestos con lo cual a su vez se les pagan a los militares y policías.y con esas acciones ademàs ponen en peligro la Seguridad Nacional.
Los fiscales, jueces, policías y militares deshonestos están jugando con candela, tomando dinero y propiedades del narcotráfico, y delincuentes comunes, eso mismo pasó en Colombia y México y lo están, pagando muy caro.
Están advertido después no podrán esconderse y evitar la mano implacable de la venganza de estos grupos de poder del bajo mundo.
Espero que esto le sirva de advertencia, y reflexión, disfruten mientras tengan tiempo. Véanse en el espejo de la delincuencia y narcotráfico criminal desatada en México que a cobrado la vida de cientos de agentes del orden Público, y donde, no se le han salvado ni, políticos, funcionarios, jefe de policías, artistas, ni militares.
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