lunes, 19 de enero de 2009

¿Por qué la delincuencia está ganando la batalla?











“El imperio de los malos está garantizado, frente a la indiferencia de los buenos”

Por Ricardo Rojas Vicioso.

Santo Domingo R.D Nuestro país, está siendo invadido por una especie de aluvión delincuencial, que a pesar de que las autoridades, han estado tomando medidas, aunque no muy efectivas, no cede y prosigue con mayor fuerza.

La Pregunta que nos hacemos es por qué, no funcionan estas medidas, para saber eso voy hacerle un enfoque de varios aspectos importantes.

Primeramente, debemos señalar que hay actores e instituciones, involucrado en frenar este problema que no saben nada de eso, pero desde un escritorio y una lujosa oficina teoriza y toman decisiones muchas veces, sin saber ni consultarlas, limitándose a imitarlas, porque fueron efectivas en otros países, y piensan que aquí podrían dar resultados.

Además de que tiene una mente más de comerciantes o empresarios comprando cosas, y gastando dineros en equipos que al final del caso, van a un depósito donde se manda lo que no funciona, donde también deberían ir ellos junto con sus artefactos.

Pero para muchos, no es importa si darán resultado o no siempre y cuando el proceso de combate, involucre hacer compras, que implique gastar mucho dinero, nos les importa, si será efectivo o no, ya que para ellos es más importante que parte de ese dinero, deje un buen beneficio con altas comisiones.

Otras veces estos mismos funcionarios, manejan números que para ellos siempre están más bajo que los normales, siempre dicen para justificar los excesivos gastos, y confundir la ciudadanía que está disminuyendo con la primera medida, pero con esos números no convencen a nadie, ni ellos mismo se los creen.

Por otro lado los políticos y los que están de alguna manera identificados con la oposición, suben estos números hasta las alturas, no sabiendo el daño que con eso provocan dentro de la población y en el mismo proceso de combate.

Sobre lo antes expuesto debo decir que la delincuencia a pesar de que es responsabilidad del Estado garantizar la seguridad y la paz a los ciudadanos, no depende absolutamente de ellos, todos los dominicanos, sin importar bandera partidaria o religión tenemos que luchar en contra de este problema, que en cualquier momento nos puede hacer pasar de espectador a víctima.

Para los políticos como un apotegma la delincuencia a pesar del riesgo que implica para todas las sociedades del mundo, no se puede ocultar que es una herramienta importante para atacar al gobierno, y reseñar su debilidad frente a las acciones que no logran disminuir su incidencia en la población.

Lo malo del caso es que cuando la utilizamos como herramienta política es un arma de doble filo, ya que, si no detenemos hacer un breve análisis tanto, los gobiernos de los Presidentes Hipólito Mejía como el actual y anterior del doctor Leonel Fernández Reina, fueron y están siendo golpeados duramente.

Las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional también han sido sacudidas con bastante rigidez. Por una lado, los miembros que han caído victima de este problema, y por otro lado los que han traicionado, las instituciones poniéndose al servicio del delito antes que combatirlo.

Pero no puede haber una lucha efectiva en contra del delito, si no hay castigos ejempla rizadores y aquí entra la debilidad de la justicia, que con exagerada frecuencia deja en libertad personas que ha cometido delitos muy graves, enviando una señal muy mala de que se puede delinquir y siempre el dinero te abrirá una puerta para ganar el trofeo de la impunidad.

Para finalizar debemos buscar un punto medio de los niveles reales de la incidencia delincuencial, y también, remontarnos a la educación hogareña cuando un ladrón era el que toma lo que no, era suyo o no le pertenecía.

Las cosas con el pasar del tiempo la han ido acomodando y cambiando, ahora para esta misma palabra se han creado diferentes justificaciones, por lo que muchas veces el que roba, no es ladrón, dependiendo del monto de los robado o la forma de hacerlo o también dependiendo de las relaciones que la persona tenga.

Lo peor es que ya no se cuestiona la gente por tener dinero, ni como lo obtuvo, cualquier alarbe que ande en una jeepeta, sin importar como la ha obtenido, ni lo bajo que haya caído, para conseguirla, recibe el trato de héroes de batalla, lo que incentiva y multiplica a que otros roben, atraquen y vendan droga.

Porque simplemente todos quieren ser rico, ya nadie se acostumbra a ser pobre, para buscan el dinero, ya hacen lo que sea, como dé lugar.

La sociedad castiga y critica el que no tiene dinero y de ahí es que se inicia el problema la inversión de los valores morales, que se han ido perdiendo, la vergüenza y el respeto por el hombre serio y trabajador ya no es importante, se aplaude los ricos no importa de donde vengan su riqueza solo eso es lo importante.

Si no hacemos un alto en el camino y nos revisamos como sociedad, como individuos pronto llegaremos a los niveles delincuenciales, dramáticos de México, Venezuela y Brasil donde la vida humana, ya no tiene tanto valor, antes de eso está el dinero, la droga y el poder.

El combate a la delincuencia en todas sus magnitudes y clase es un deber de todos los dominicanos o simplemente, nos quedaremos sin nación.

Observemos a nuestros vecinos y aprendamos de los errores, y sus logros mientras nos revisamos nosotros mismos.
Recuerden que “El imperio de los malos está garantizado, frente a la indiferencia de los buenos”.

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