Un lugar donde encontraras informaciones y noticias nacionales e internacionales de interés actualizadas diariamente.
martes, 3 de febrero de 2026
General Juan Pablo Duarte, el Primer Veterano: memoria, vigilancia y compromiso
Detienen 698 nacionales haitianos en operativos: Ejército entrega 124 a las autoridades migratorias*
Ministerio de Defensa y CESAC anuncian convocatoria para Aspirantes AVSEC*
La Armada de República Dominicana inaugura sala de recepción en la base naval «27 de Febrero»
Tribunal impone medidas de coerción contra un hombre que intentó violar a una adolescente en Villa Tapia
Ejército ocupa 60 mil cigarrillos ocultos en una jeepeta en Montecristi
Tres meses de prisión preventiva a canadiense imputado por el MP de traficar indocumentados
SANTO DOMINGO (República Dominicana).- Atendiendo a la solicitud presentada por el Ministerio Público, a través del Departamento de Trata y Tráfico de Personas de la Fiscalía de Santiago, un tribunal impuso tres meses de prisión preventiva, como medida de coerción, a un canadiense arrestado en flagrancia mientras traficaba haitianos indocumentados.
Creamer Troy James, residente en Santiago, reincide en los delitos que se le imputan.
La medida de coerción fue ordenada por la jueza Yiberty Polanco Herrán, jueza de la Oficina Judicial de Servicios de Atención Permanente del distrito judicial de Santiago.
James fue detenido por miembros del Ejército mientras conducía la jeepeta marca Changan, modelo X7, color blanco, por una carretera del distrito municipal El Rubio, en el municipio San José de las Matas, donde en medio de la inspección, miembros del Ejército dominicano percibieron que el procesado llevaba una gran cantidad de personas en estado migratorio irregular, incluyendo a un menor de 2 años de edad.
Al momento de su arresto, el imputado violentaba las medidas de coerción, incluyendo el arresto domiciliario, que le fueran impuestas en la jurisdicción de Dajabón, por la comisión de estos delitos.
La fiscal Heidys de León, presentó al tribunal el conjunto de evidencias que comprometen la responsabilidad penal del imputado y las razones por las que debía imponerse la prisión preventiva, a fin de garantizar la presencia del procesado en las siguientes etapas del proceso, por el latente peligro de fuga.
Así también, la litigante presentó al juzgador los cargos que, provisionalmente, se le imputan al ciudadano, por violación a los artículos 2 (letras A y E), de la Ley 137-03 modificada por la Ley 46-25, sobre Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas.
DGM detiene 1,852 extranjeros irregulares, deporta 2,374 en operativos del fin de semana
Conservadores de Washington invitan a Carlos Peña a Cumbre Contra Narcotráfico en la Política.
Mandar e irse en paz
Mandar e irse en paz
Por
Homero Luis Lajara Solá
La vida, como el mando, es esencialmente transitoria. Nada que se nos confíe —ni cargos, ni honores, ni insignias— nos pertenece para siempre. Los clásicos lo advirtieron con una claridad que hoy incomoda: la gloria no es eterna y el poder es apenas un préstamo breve que el tiempo siempre cobra.
Marco Aurelio, emperador y soldado, lo escribió sin estridencias mientras dirigía ejércitos: todo pasa, incluso quienes creen mandar para siempre.
Tucídides mostró cómo las ciudades se extravían cuando confunden el interés personal con el interés común. Cicerón recordó que la dignidad no se mide por el tiempo que se permanece en el cargo, sino por la forma en que se entra y, sobre todo, por la manera en que se sale.
En el ámbito militar, esta lección es aún más clara. El mando no es propiedad privada ni trofeo personal. Es una responsabilidad que se ejerce por un tiempo limitado y que debe entregarse sin ruido, sin nostalgia enfermiza y sin buscar recompensas tardías.
Saber retirarse es también una forma de liderazgo. Quien no entiende eso termina aferrado al pasado, opinando para mantenerse visible o buscando prebendas que desdibujan una trayectoria que pudo haber sido honorable.
Por eso es tan importante leer a los clásicos. No para citarlos, sino para comprenderlos. Ellos enseñan que el verdadero servicio no necesita aplausos ni cargos recurrentes. La mayor contribución al interés nacional es dar un paso atrás, dejar espacio y permitir que otros asuman el timón.
Hay una dignidad silenciosa en retirarse en paz. En no aparecer para buscar nada, ni siquiera reconocimiento. En saber que el deber fue cumplido y que la historia, no la coyuntura, es la que termina juzgando.
Mandar y saber irse cuando corresponde no es debilidad. Es carácter. Y ese carácter, como enseñan los viejos libros, es lo único que realmente permanece.
lunes, 2 de febrero de 2026
LA ARMADA REALIZA MARCHA DE ENDURECIMIENTO CON PARTICIPACION BASE NAVAL "LAS CALDERAS" ACTIVA LISTEZA OPERACIONAL*
Ministerio de Defensa informa sobre detención de nacional haitiano en zona fronteriza de Elías Piña
Quien mata a un periodista se entierra con él…
Ministerio de Defensa reafirma compromiso social con pensionados en Villa Altagracia
Cuando el maestro ya no puede dar órdenes
Cuando el maestro ya no puede dar órdenes
Por
Homero Luis Lajara Solá
Sócrates nunca escribió un manual ni una orden general ni una doctrina firmada. Su forma de enseñar era otra: preguntar, incomodar, obligar al otro a pensar por sí mismo. Como esos viejos jefes que no te dan la solución, pero te colocan frente al problema y esperan que actúes con criterio.
Por eso, todo lo que hoy sabemos de Sócrates nos llega por terceros. Y, sobre todo, por quien fue su discípulo más capaz: Platón.
Aquí aparece una pregunta que no es filosófica solamente, sino profundamente profesional: cuando leemos a Sócrates, ¿estamos escuchando al maestro… o a un subordinado brillante interpretando su legado?
En los textos, Sócrates razona con una precisión impecable. Tal vez demasiado impecable.
El Sócrates real —el de la plaza pública— se parecía más al instructor exigente que desmonta falsas seguridades, elabora preguntas incómodas y no acepta respuestas de memoria. No construía sistemas; formaba criterio.
Platón, en cambio, fue un planificador. Donde el maestro dejaba maniobra abierta, él trazó doctrina. Donde había experiencia oral, él la convirtió en método. Fundó la Academia como quien funda una escuela de formación permanente, con programa,estructura y visión de largo plazo.
Esto es relevo generacional bien entendido. En las instituciones militares ocurre algo similar. El comandante veterano transmite experiencia, intuición y olfato táctico. El sucesor ordena esa experiencia, la convierte en reglamento, en manual, en procedimiento. Si nadie lo hace, la institución navega a la deriva; si se hace sin respeto, se rompe la tradición.
Platón no anuló a Sócrates. Hizo algo más difícil: custodió su legado y lo proyectó. Asumió el timón cuando el maestro ya no estaba en el puente y evitó que el rumbo se perdiera con el tiempo.
La enseñanza es clara para quien manda o aspira a mandar: el conocimiento no se posee como un rango ni se hereda como una insignia. Se recibe en custodia. Y se tiene la obligación moral de entregarlo mejor estructurado de como se lo recibió.
Como en toda buena travesía, lo importante no es quién descubrió la ruta, sino que el rumbo siga siendo seguro para los que naveguen después.
General Juan Pablo Duarte, el Primer Veterano: memoria, vigilancia y compromiso
El Leño Pinto Digital La Hermandad de Veteranos de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional ha asumido, con claridad doctrinal y rigor hist...
-
El Leño Pinto Digital Santo Domingo. – El Ministerio de Defensa (MIDE) ha dispuesto una compensación económica adicional para los militares...
-
El Leño Pinto Digital El Mayor General (R) Valerio Antonio García Reyes, ERD, Presidente de la Hermandad de Veteranos de las FF.AA. y la ...



































