Saludó la
iniciativa de propiciar encuentros para discutir sentencias de la Corte
Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) cuando impugnan leyes internas del
país, con el objetivo de identificar criterios que conduzcan a una
definición de la política del Estado dominicano con relación al tema
Santo Domingo.- El procurador general de la República, Francisco Domínguez
Brito, saludó la iniciativa de propiciar encuentros para discutir sentencias de
la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) cuando impugnan leyes
internas del país, con el objetivo de identificar criterios que conduzcan
a una definición de la política del Estado dominicano con relación al tema.
Domínguez Brito habló
de éste y otros aspectos al participar en la mesa redonda sobre
ejecutoriedad de sentencias de la CIDH cuando contravienen el derecho
interno, organizado por la Fundación Institucionalidad y Justicia
(FINJUS) con el auspicio de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo
Internacional (USAID).
“Esta actividad para
nosotros vale muchísimo, esperamos que no se quede solo en este panel,
sino que se desarrolle otro más cerrado con expertos para que surja una
diversidad de opiniones y que el Estado dominicano asuma una posición al
respecto”, enfatizó el Procurador General de la República.
De su lado, Servio
Tulio Castaños Guzmán, en su calidad de vicepresidente ejecutivo de la FINJUS,
pronunció las palabras de bienvenida al panel que contó con la exposición de
Radhys Abreu de Polanco, magistrada de la CIDH; Paola Pelletier, quien trabaja
en el tema de derechos humanos, y el jurista Juan Miguel Castillo Pantaleón.
Domínguez Brito
también se refirió a las resoluciones emitidas por la Procuraduría General de
la República Dominicana luego que la CIDH emitiera sendas sentencias que
declaran al Estado como responsable de violar los derechos fundamentales, la
integridad personal, la libertad personal y de expresión, así como las garantías
judiciales y la protección judicial.
En una de esas
resoluciones se instruye a la Fiscalía del Distrito Nacional, reabrir,
continuar y profundizar la investigación relativa a la desaparición y paradero
del catedrático Narciso González Medina, ocurrida el 26 de mayo de 1994
en Santo Domingo.
Asimismo, ordena
continuar y realizar los procesos necesarios en un plazo razonable, con el fin
de establecer la verdad de los hechos y sancionar a los responsables de la
desaparición forzada de González Medina.
Además, la resolución
que ordena al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF), Regional
Santiago de los Caballeros, a la exhumación, identificación y entrega a sus
familiares de los cadáveres pertenecientes a siete ciudadanos haitianos y un
dominicano que perdieron la vida en un incidente ocurrido el 18 de junio del
año 2000 en Guayubín, Montecristi.
De igual forma,
instruye establecer un mecanismo que facilite la identificación completa de las
víctimas heridas, así como de los familiares de las víctimas ejecutadas, y
conducir las investigaciones de manera imparcial, efectiva y dentro de un plazo
razonable con el objeto de esclarecer los hechos en forma completa, identificar
a los autores intelectuales y materiales e imponer las sanciones que
correspondan.

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