Por
Ricardo Rojas Vicioso. Artículo de opinión. Leer más
Los niveles
de asesinatos, especialmente a mano armada por delincuentes incluyendo una gran
cantidad de estos ejecutados por “menores
de edad” deben motivar a que las autoridades vayan pensando de medidas más drásticas,
para disminuir el desprecio por la vida humana por parte de la delincuencia en
el país.
Los niveles
criminales, son escandalosos, como ejemplo el asesinato del capitán Ramón Jiménez Montero, al cual conocimos en el año 2002 cuando trabaja bajo las
ordenes de entonces coronel hoy general, Héctor García
Cuevas, director de Delitos Monetarios a
la sazón.
Las investigaciones
preliminares, donde se determinó la ausencia de su arma de reglamento, así como
una suma indeterminada de dinero que cargaba al momento de su asesinato, mueven
a pensar que el robo fue el principal motivo de su asesinato.
Pero este
caso cuando la victima es un capitán de la Institución que tiene el deber de
proteger vidas y propiedades y el orden público, nos motiva a pensar que es un desafío
e irrespeto delos delincuentes a la autoridad, lo que le da un matiz muy
peligroso.
Pero hoy a menos de 24 horas del
atraco y asesinato del capitán Montero La Policía informó que desconocidos
hirieron ayer a un segundo teniente de esa institución al que despojaron también
de su arma de reglamento un revolver 357,
luego de interceptarlo en Los Alcarrizos.
El segundo teniente José Muñoz de la Cruz
presenta herida de bala en el pecho que se la ocasionó uno de varios
desconocidos que lo asaltaron, pero ha
salvado su vida suerte que no tuvo el capitán Jiménez Montero.
Los delincuentes ahora están peligrosamente
armados y con la posibilidad de atracar, herir o asesinar a otra persona dentro
de los cuales se encuentran en peligro potencial militares, policías y
cualquier ciudadano que resulte atractivo para un atraco.
Las comodidades
que los delincuentes tiene al momento de ir a la Justicia con un Código Procesal Penal con muchas prerrogativa, garantías y humanidad le ha dado
a la fechoría un gran apoyo ya que esas prerrogativas concebidas para el
ciudadano serio e integro que por error cayera en los tribunales, es
aprovechado por profesionales de la delincuencia, para lo que no se pensó.
Esto ha
hecho que el delincuente no le tenga miedo al peso de la justicia, ya que en la
gran mayoría de los caso los antisociales, salen con ganancias de causa, por
los defectos en la instrumentación de expedientes, procedimientos policiales
inadecuados, astucias de los abogados de la defensa y en ultimo caso Jueces
complacientes, por lo que este peso es un peso pluma.
Además
el trabajo más fácil de conseguir es el de ser delincuente, ya que no te piden currículo,
no tienes que tener un nivel académico, ni tampoco experiencia, no tienes que
ser un experto en las calles te dan, todo lo que necesitas, y cuando tienes policías
o militares corruptos de apoyo es un negocios muy lucrativo, complementado con
la impunidad por la deficiencias burocráticas de los tribunales y la acción penal
en el país.
Pero volvemos
a los asesinatos, y esto ha hecho que los dominicanos, salgan a las calles a
los necesario, y por donde vamos pronto competiremos con ciudades como Venezuela
donde desde que dan las 6:30 y 7:00 de la noche la gente sale desesperada para
su casa, ya que los índices de criminalidad y asesinatos por robos son tan
altos y frecuentes que ha hecho que no
se pueda andar en las noches sin ser victima de algún delito de robo o el
asesinato.
Simplemente
los delincuentes han tomado las calles, y buscan su victima, sin importar edad,
nivel social, sexo o profesión sea militar o policía simplemente, si tiene algo
de valor ya eres candidatos para entrar en las estadísticas de la delincuencia
en el país.
Los asesinatos
se realizan de manera sencilla, el caso reciente también de un grupo de menores
que golpearon y le destrozaron la cabeza con un block a un niño de 7 años para
robarle 300 pesos, por la única razón de que el tenia mucha habilidad para
conseguir dinero con los conductores en las calles.
Aquí podemos
analizar brevemente este caso, donde no hay ninguna influencia, estos menores nacen
con ese instinto criminal, y simplemente es una herramienta de supervivencia,
que aplican sin necesidad.
También
los casos de rociar con acido del diablo en el cuerpo a las personas, deben
entrar dentro de las acciones criminales, peligrosas, ya que deja a las
personas que sobreviven cicatrices, impactantes y dañan a la victima de por vida.
Por estas
razones la pena de muerte en estos casos, podría ser una o la única forma de
frenar estos hechos frente a una indiferencia, de los delincuentes y la falta
de una herramienta que haga reflexionarlo y medir las consecuencias de quitarle
la vida a un ser humano por el único hecho de robarle su propiedad, en los
casos de robo.
La razón
es sencilla, sin no existe un gran riesgo y peligro para el delincuente para
cometer un asesinato como perder su propia vida que tanto para el como para su
victima es lo más valiosos, no puede haber disminución de la criminalidad, la
delincuencia es una industria que crece rápidamente por los beneficios económicos
y también las ventajas de las que gozan los antisociales.
Mientras
hay una delincuencia decidida, inhumana,
irrespetuosa y sobre todo criminal, la sociedad es cada día más benigna inclinada
a favorecer y tratar mejor al delincuente, brindándoles la oportunidad en la
vida de reintegrarse a la sociedad, después de cometer cualquier delito
incluyendo asesinatos, oportunidad que ellos nos le dan a sus victimas a las cuales
matan fríamente, sin ninguna tipo de piedad ni misericordia.
Muchos
de esos delincuente luego de permanecer internos, ya que no le puede decir
presos, también para favorecerlos, cuando salen después de engañar a las autoridades
carcelarias vendiéndose como corderitos, vuelven a la calles hacer más de los
mismos pero eso si con más experiencia de la universidad de las cárceles de los
compañero internos, por lo que se les hace más difícil su apresamiento.
La pena
de muerte debe ser y somos partidarios cuando hay asesinatos especialmente con
armas, con el motivo de robar o sicariatos, ya que esta ultima práctica, es muy
fructífera, y muestra el espíritu y la mentalidad de estas personas cuando
puede asesinar a un ser humano al cual en la mayoría de los casos no conocen,
no han tenido problema con ella, y sólo por
dinero le quitan su vida.
Esto no
es un juego de muchachitos malcriados, como a veces se ven en los tribunales, y
a pesar de ser tan vil los crímenes el sistema judicial, debe emplearse muy
afondo para condenarlos, ya que en la práctica muchas veces la falta de pruebas
concretas o el dinero permiten que salgan con penas muy suaves de las cárceles para
de nuevo atormentar a la sociedad.
Las acciones
criminales se ha ido perfeccionando e internacionalizando, con la facilidad de
los medios de comunicación, y la proliferación de los celulares, la
delincuencia tiene más facilidad de enterarse en el internet de conocimientos que le sirvan
a sus propósitos, mientras que en el sistema de justicia para implementar
cualquier medida deben pasar años, y cuando se viene hacer es muy tarde.
Esto es
lo que está pasando en el país, mientras las debilidades del Código Para niñas,
niños y adolescentes, le da facilidades dándole un máximo de cinco años a los
menores envueltos en crimines, y el Código Procesal Penal, se las da luego de
ser adultos los delincuentes tiene su carrera criminal aseguradas, desde su niñez,
hasta que pasan a la vida adulta
Además
la tozudez de las autoridades y funcionarios que tiene que ver con el problema,
se hacen los ciegos y sordos a las criticas, tomándola como algo personal, no
quieren dar su brazo a torcer, y cambiar los desperfectos defendiendo lo
indefendible con argumentos estúpidos, mientras la realidad de estos
desperfectos provoca en las calles mucha sangre y dolor pero además los altos niveles de criminalidad
que van en aumento.
Mientras
los funcionarios patalean para cambiar y perfeccionar sus códigos los delincuentes se benefician, de
la pérdida de tiempo discusiones estériles, y terquedad de los “disfuncionales”
servidores del aparado de justicia de la República Dominicana, por lo que ya
estamos cerca de países con altos niveles de criminalidad, que cometieron esos
mismos errores, como México, Venezuela y Colombia.
La pena
de muerte aunque muchos sectores se oponen, claro hasta que un delincuente, no
le mata a un familiar, cercano, ya que muchos se resisten, por que disfrutan a
veces del privilegios en el caso delos funcionarios de tener una buena
seguridad, y como piensan que el crimen no les puede llegar no le importa,
total las vidas que se pierden no son muchas veces, ni familias, ni conocidos,
son los hombre y mujeres humildes de esta tierra como este capitán Ramón Jiménez Montero
que tal vez luego de un tiempo nadie se acordará de él.
Si el
asesinato pasa en niveles altos, de la sociedad esta reacciona y sus funcionarios,
pero cuando son gente sencilla del pueblo no ha pasado nada.
El
delincuente y especialmente los asesinos, tiene un lugar en la sociedad las cárceles,
y si no se puede reintegrar es mejor que no estén dentro de las personas decentes
y laboriosas quitándole sus propiedades y especialmente lo más preciado e
irrecuperable la vida.
Las declaraciones
del mayor general José Armando Polanco Gómez jefe de la Policía Nacional, en el
sentido de que cree que la sociedad colapsaría si no modifican códigos menor y
Procesal Penal, es totalmente ciertas y las apoyamos en un ciento por ciento,
pero también creemos que la instauración de la pena de muerte frenaría en más
de un 90 por ciento los asesinatos en el país.


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